Más de quince horas después de que se cerrasen las elecciones presidenciales, el Ecuador aún no sabe si habrá segunda vuelta o si Lenín Moreno, candidato del oficialismo, es el Presidente Electo. Los hechos son que el Consejo Nacional Electoral publicó el 75% de los resultados entre las siete y las diez de la noche. Y en las doce horas posteriores, apenas ha añadido otro diez por ciento.

El día anterior, cuando los exitpoll fueron anunciados a las cinco de la tarde, Lenín Moreno y Guillermo Lasso se declararon ganadores: uno decía que había ganado en primera vuelta y el otro que había pasado al balotaje del 2 de abril. Desde ese momento, la tensión comenzó a subir. Unas horas antes,  Lasso había salido de la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE) en Quito mientras alzaba los brazos junto a su binomio, Andrés Páez. Sus simpatizantes lo esperaban afuera, mientras gritaban “Andrés valiente, Lasso presidente”. Lasso, su esposa María de Lourdes Alcívar y Páez caminaron entre las personas que los aplaudían mientras sus guardaespaldas evitaban que la gente  se acerque demasiado. Los simpatizantes de CREO los siguieron hasta su auto bajo el coro “una sola vuelta”. Segundos después, se escuchó “Lenín presidente” y un grupo de señores entre 40 y 50 años gritaron, en dirección a Lasso, y movieron las manos como si lo ahuyentaran del espacio. Cerca de 30 personas llenaron la entrada de la universidad y una señora de cerca de 35 años con camiseta blanca gritaba, casi como un chillido, “No te creo Lasso, Lenín presidente”. Era la antesala de una confrontación que reinaría en la jornada —y que parece aún lejos de terminar.

Del otro lado de la preferencia electoral, los simpatizantes de Lenín Moreno acompañaban a los candidatos para la Asamblea de Alianza País, Pabel Muñoz y Marcela Holguín. Los seguían con un coro de una sola vuelta, y en un momento se encontraron flanqueados por simpatizantes de Lasso que les gritaban “ratas, ratas”, “fuera Correa, fuera”. De a poco se llenó la entrada de la Universidad con simpatizantes de ambos partidos, y cinco policías tuvieron que armar un cerco humano entre ellos. Las barras continuaron por más de una hora, hasta que Lenín Moreno llegó para votar en el segundo piso de la misma Universidad donde votó Paéz. Su mesa estaba rodeada de fotógrafos, reporteros y camarógrafos que lo esperaban mientras el encargado del Consejo Nacional Electoral daba instrucciones de que él no votaría detrás del podio sino sobre una mesa cuadrada café y que luego enseñaría a todos su voto para las tomas. Resguardando su entrada estaban cuatro militares que le hicieron un túnel entre la gente para que pase, Lenín llegó empujado por su guardaespaldas, acompañado de su esposa, el ex ministro del interior José Serrano y el canciller Guillaume Long. En el fondo se escuchaba en diferentes intensidades las barras “Lenín, amigo, el pueblo está contigo” y “ladrones, ladrones”. Después de votar, Moreno salió por el mismo túnel de militares que una señora vestida de rojo logró romper para abrazarlo y desearle suerte. Los enfrentamientos entre los simpatizantes y los detractores de Alianza País comenzaron en las gradas de la Universidad con las mismas barras a favor y en contra de Lasso y Moreno. Un militar les dijo “por favor, eso es proselitismo, no se puede hacer eso aquí” pero las personas siguieron, y se defendieron diciendo que afuera estaban haciendo más campaña, una lógica muy ecuatoriana: si ellos hacen por qué nosotros no. Los pasillos y la calle se fueron despejando, y los veinte anónimos votantes que trataban de llegar a sus mesas en medio de la parafernalia, finalmente lo lograron.
A las cinco de la tarde, empezó el fuego cruzado de las encuestadoras y las balas de salva de los resultados no oficiales. La encuestadora CEDATOS había hecho un exitpoll que decía que Lasso tendría un 30,5% de los votos válidos y Moreno el 39,4%. Esas fueron las cifras que le sirvieron al candidato de CREO para declararse finalista de una final que aún no se sabe con certeza si tendrá lugar. De su lado la encuestadora OP, decía que Moreno obtendría más del 42% de los votos, y Lasso menos del 30%. Moreno, desde el hotel Quito, hizo lo mismo que Lasso: se declaró ganador, solo que en primera vuelta.

El anuncio de los datos del exit poll y las palabras del candidato desataron una fiesta en la sede de Alianza País, en la avenida de Los Shyris en Quito. Empezó el desfile de bandas y cantantes. Moreno se subió también a la tarima y cantó. Participación Ciudadana, una organización no gubernamental acreditada para hacer un conteo rápido, dio sus resultados a las ocho y media de la noche: Moreno tenía 38,8% y un margen de error de uno por ciento. Lasso tenía 28,2% y un margen de error de 0,8 por ciento. Pasada la medianoche, un funcionario del partido de gobierno anunció que la fiesta se cancelaba, pues los votos aún no eran suficientes para celebrar un triunfo. El resto de la madrugada se perdió cualquier ambiente festivo: en Quito y en Guayaquil, simpatizantes de CREO y Alianza País llegaron hasta las sedes del Consejo Nacional Electoral en ambas ciudades, donde se enfrentaron.

Simpatizantes de Alianza País festejan afuera de la sede en Quito.

Simpatizantes de Alianza País afuera de la sede en Quito.

 

Los restantes seis candidatos también reaccionaron. A las cuatro de la tarde la sede de la Izquierda Democrática (ID) estaba vacía pero una chica de 30 años esperaba al candidato Paco Moncayo con los ojos llorosos. La sede se fue llenando de a poco, entre los que estaban el ex presidente del Ecuador, Rodrigo Borja. Moncayo llegó media hora después y recibió los resultados.“Nosotros no estamos felices por supuesto en estar en esa posición” —dijo— “Creemos, insisto, que hicimos una gran propuesta al país. El país no la ha tomado y el soberano ha sido así. Nosotros somos demócratas y respetamos esa decisión”. Cuando se le preguntó a qué candidato apoyaría entre Moreno y Lasso, Moncayo respondió: “Yo personalmente no apoyaría a ninguno de los candidatos porque yo quiero para mi país lo mejor y ninguno de los dos ofrecen al país la salida que requerimos”. Se dio la vuelta e ingresó a la oficina de la sede de la ID.

Simpatizantes esperan la llegada de Paco Moncayo afuera de la sede de la Izquierda Democrática en Quito.

Simpatizantes esperan la llegada de Paco Moncayo afuera de la sede de la Izquierda Democrática en Quito.

 

Cynthia Viteri, candidata del Partido Social Cristiano no apareció sino hasta las nueve de la noche y dijo: “El país ha ganado al  decidir cambiar el gobierno totalitario a través de las urnas y hasta el momento indican que habrá segunda vuelta electoral. Votaremos por la candidatura del señor Lasso”. Los otros candidatos que corrieron, Abdalá Bucaram, Washington Pesántez, Iván Espinel y Patricio Zuquilanda también se pronunciaron sobre el resultado. Bucaram dijo que esperaría al lunes para hablar, Zuquilanda —el canciller del gobierno de Lucio Gutiérrez— dijo que “nosotros, la oposición, tenemos que unirnos para enfrentar a la posibilidad mínima de que el gobierno nuevamente vaya al poder. Siempre hemos manifestado que en PSP apoyaríamos a cualquier persona de la oposición que saque el primero o el segundo puesto en una segunda vuelta electoral”. Iván Espinel  dijo que la elección era un triunfo para su partido y que “no es cuestión de estar a favor o en contra de alguien, se trata de ver dónde caben nuestras propuestas”. Washington Pesántez, candidato por Unión Ecuatoriana, dijo “en democracia no es posible tener la menor duda sobre la transparencia de los comicios”. “En democracia, la única garantía de triunfo es la voluntad popular, legitimada por lo expresado en las urnas” —dijo el ex fiscal general— “Por eso como ecuatoriano exhorto a que el CNE demuestre independencia y autonomía, aclarando estas situaciones”. Así salieron del escenario electoral, que se concentra en saber si habrá un acto más —y qué tendrán Lasso y Moreno para decir en sus monólogos.

Quién ganó las elecciones en Ecuador CREO

Simpatizantes de CREO afuera del Consejo Nacional Electoral

 

A la mañana del 20 de febrero, el país seguía sin conocer los resultados definitivos. Con el 88,4% de las actas lentamente escrutadas, el panorama es el mismo: Moreno está a una fracción de conseguir el 40% que impediría la segunda vuelta, y Lasso insiste que la suerte ya está echada. Juan Pablo Pozo, presidente del Consejo Nacional Electoral, ha invitado al candidato de CREO al pleno del organismo. Mientras tanto, militantes de CREO continúan afuera, y Alianza País ha pedido a sus simpatizantes ir al CNE. Fuentes de inteligencia policial señalan que se esperaban disturbios.

 

El país sigue en vilo: en una rueda de prensa, el Consejo Electoral ha dicho que los resultados se conocerán el jueves 23 de febrero, aunque según Pozo podría incluso durar de cinco a ocho días. 27 y 28 de febrero serán días feriados en Ecuador: habrá carnaval.

Fotografía de Gkillcity.

  • Jose

    Esta situación demuestra la falta de inteligencia de la oposición, debían unirse y hubieran ganado en la primera vuelta, pero en vez de ello se lanzaron separados. Por otro lado, el argumento de que en el 12% restante hay la mayoría de actas inconsistentes es totalmente absurdo, ese valor no puede pasar del 2%. Por último, es precisamente en las zonas rurales que faltan de contar donde se puede hacer un fraude, precisamente creando actas inconsistentes fantasmas y ahí es donde falla también la oposición que no se ha unido para controlar estas juntas y sus respectivas actas.